«Campañero» es una forma de referirse a alguien como campesino, muy usual en Paraguay.
Si bien con frecuencia se usa para descalificar a una persona por su origen rural, no obstante, también se suele utilizar en tono de orgullo para resaltar las raíces o la identidad.
Pero cuando se usa en tono negativo se da a entender que es una persona tosca, poco sofisticada o «de campo».
Es un ejemplo de cómo el habla popular paraguaya a veces marca diferencias entre lo urbano y lo rural, cargando de connotación negativa una palabra que en su origen solo describía procedencia geográfica.
Se usa tanto para señalar modales o vestimenta como para descalificar gustos o formas de hablar consideradas «poco citadinas».
«Campanero» no es un término oficial; no hay que confundirlo con «campanero», que se refiere a la persona que toca la campana en alguna iglesia o templo; o también alude al artesano que lo produce.
Asimismo, «campanero» se usa en ocasiones para definir al delincuente que da aviso a sus cómplices; en Paraguay, a estas personas también se les llama «campana».



















