Rico mba’asy

Rico mba’asy significa enfermedad de ricos. Esta clasificación popular en Paraguay puede incluir cualquier afección que no esté entre las clásicas y conocidas tradicionalmente.
Y obviamente, se refiere problemas de salud generales, no exclusivo de millonarios en sus mansiones. Pero en la percepción popular se los minimiza señalando que son dramas que solo afectan a gente pudiente.

Es como si fueran simples «caprichos de rico»; es decir, de personas que tienen tiempo y recursos para quejarse. Esta actitud también podría interpretarse como una suerte de reflejo de las desigualdades sociales que, mas allá del humor, alude a la realidad de la salud pública del país.
Las mas citadas como «rico mba’asy» son la depresión, el estrés o las alergias, pero el rango puede ser mucho más amplio y caprichoso para incluir casi cualquier diagnóstico de alguna patología no muy conocida.
Incluso, una afección puede ser incluida en el listado de «enfermedad de ricos» solo porque su nombre suena extraño, de difícil pronunciación o solo puede ser diagnosticado con intervención de costosos especialistas y/o sofisticados equipos.
En suma «rico mba’asy» viene a ser cualquier afección que escapa del repertorio tradicional de males populares como el resfrío, la diarrea o las heridas cotidianas. El resto puede atribuirse simplemente a los efectos de la ociosidad.
Por ejemplo, en algunos círculos se podría señalar que la celiaquia, la intolerancia a la lactosa, la bipolaridad, la bulimia, la anorexia y otros son rico mba’asy.
Frases del tipo «los pobres no sufren de estrés» o bien: «¿alguna vez viste a un albañil deprimido?», «tu mamá nunca fue anoréxica», «¿conocés un chofer de micro con alergia?» describen el descreimiento respecto a estos problemas.
La frase refleja la falta de conciencia que existe en Paraguay no solamente respecto a los problemas de salud mental sino de cualquier otro aspecto del organismo.
En guaraní la palabra «mba’asy» en guaraní significa «enfermedad» o «dolencia» y se asocia a achaques del cuerpo y el espíritu, según diccionarios como el de León Cadogan y otros.
Pero al adjetivarlo con «rico» (en el sentido de pudiente), adquiere un matiz sarcástico que minimiza padecimientos no visibles o poco comprendidos.
Esta clasificación popular entre enfermedades de pobres y de la élite no es exclusiva de Paraguay; cqtegotizaciones similares se escuchan en otros paises latinoamericanos.
La expresión «mboriahu mba’asy» revela una falta de conciencia sobre la salud mental y física en el Paraguay, donde aflora del optimismo cultural del «iporãmbaite» (todo está bien).
Además, el país está en el cuarto lugar en el índice de vulnerabilidad mental regional. Durante la pandemia de COVID-19, el 60% de los paraguayos reportaron ansiedad, nerviosismo o preocupación, la tasa más alta de Latinoamérica, según el Banco Mundial.
En 2022, se promulgó la Ley Nº 7018 de Salud Mental, que resulta esperanzador al promover un enfoque comunitario del problema. Dependerá seguramente de los recursos que la norma no quede en letra muerta.

Entrada anterior
Cinta escar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar

Salir de la versión móvil