
Akãnundu es fiebre. Y como casi todo en guaraní, el nombre te dice lo que estás viendo: akã es cabeza, y la palabra entera describe la cabeza caliente. Diagnóstico y síntoma en una sola palabra, sin necesidad de termómetro.
Se usa así:
Che akãnundu — tengo fiebre. Iñakãnundu pe mitã — el chico tiene fiebre.
Es de las palabras guaraníes que sobrevivieron intactas al jopara: un paraguayo que no habla casi nada de guaraní igual dice «akãnundu» antes que «hipertermia». González Torres la registra en su diccionario médico justamente como el equivalente popular de fiebre e hipertermia.
La familia de la fiebre. El akãnundu casi nunca viene solo, y el guaraní tiene nombre para cada compañero de viaje:
- pirĩ — el escalofrío, ese temblor con piel de gallina
- ro’ysã — el enfriamiento, agarrar frío
- kangy — la debilidad, el cuerpo flojo que queda después
- akã rasy — el dolor de cabeza que suele acompañarla
Con esas cinco palabras un paciente paraguayo puede describir un cuadro febril completo sin decir una sola palabra en castellano. Ese es exactamente el motivo por el que González Torres escribió su diccionario: los estudiantes de medicina le contaban que no entendían a los pacientes del interior.
Curiosidad. Akã aparece en decenas de expresiones paraguayas que no tienen nada que ver con la salud: akã hatã (cabeza dura, terco), akã tavy (cabeza tonta), akã rasy usado para el problema que no te deja en paz. La cabeza, en guaraní, es donde pasa todo.
→ Leé más en nuestro artículo sobre los nombres de las enfermedades en guaraní.








