”Ruvia juky ha vúrro parehéro hasy jajuhu“ es un ñe’enga que significa: Rubia graciosa y burro de carrera muy difícilmente se encuentran. No obstante, hay otro dicho paraguayo que abre esta posibilidad irónica: «Ruvia ha vúrro ra’y michî ajánte ijuky» (la rubia y el burro tienen gracia solo en la niñez).
Estas son algunas de las expresiones paraguayas que dejan mal paradas a las rubias y también a los rubios. No obstante, hay algunas que las valorizan más, por ejemplo: «ruvia ha aviô ndaha’ei entérope ġuarã« (la rubia y el viaje en avión no son para todos).
En contrapartida abundan más las valorizan a las morenas como por ejemplo: “Morocha ha caramelo ipirekue jepe he’ē” (una morocha es como un caramelo: hasta la piel es dulce).
También hay otro dicho que proclama: «Mba’eiko jajapóta ñamongakuaátamante, he’i ruvia imemby hûro» (qué le vamos a hacer; tendremos que criarlo, dice la rubia que tiene hijo morocho).
Otros refranes dicen: «Ruvia ha cerco palenke un áñonte odura» (la rubia y el cerco de palenque solo duran un año»; «ruvia ha poncho pyta omanópeve haku» (la rubia y el poncho rojo son calientes hasta la muerte). Otra versión de esta última sustituye la palabra «omanopeve» (hasta morir) y dice: «osoropaitépeve» (hasta que se rompe completamente).