Fábulas en guaraní: 5 historias clásicas de la tradición oral paraguaya

Si buscás «fábulas en guaraní» en Google, vas a encontrar decenas de resultados. El problema es que muchos de ellos no salen de ningún lado: son textos armados a las apuradas para cumplir con una tarea, con guaraní improvisado y sin ninguna fuente que los respalde.

Y es una lástima, porque Paraguay tiene sus propias fábulas, riquísimas y documentadas por investigadores serios. Fábulas que se contaron durante generaciones al lado del fuego, que después alguien se tomó el trabajo de recopilar, escribir y traducir para que no se perdieran.

Acá te dejamos cinco de las mejores, con su moraleja y —esto es lo importante— con la fuente donde podés ir a leerlas completas.


1. Guasuvira ha Tũngusu (El venado y la pulga)

Guasuvira, el venado gris, sentado en rama de kurupa'y con la pulga escondida en su pelo - fábula en guaraní

El guasuvira, ese venadito gris que corre como alma que lleva el diablo, es de los animales más veloces del monte. Y él lo sabe. Tan seguro está de sí mismo que no le tiene miedo a nada ni a nadie.

Un día se cruza con una pulga y no aguanta las ganas de burlarse: le dice que podrá saltar todo lo alto que quiera, pero que no va a ningún lado, que salta y cae siempre en el mismo lugar.

La pulga lo mira fijo a la cara y le contesta con un desafío: «Nerembopo’íriramo, ñañani chendive» — si te animás, corramos. A ver quién llega primero a la rama grande del kurupa’y.

El venado duda un segundo. Piensa que si no acepta, la pulga va a andar diciendo por ahí que le tuvo miedo. Así que arranca.

Corre como nunca. Llega en un parpadeo, se sienta victorioso sobre la rama… y desde abajo escucha una vocecita:

—Cuidado, te estás sentando encima mío.

La pulga se le había prendido en el pelo y viajó gratis todo el camino.

Moraleja: por más hábil que seas en algo, nunca te burles de tu prójimo. Siempre puede aparecer alguien que te complique.

Fuente: recopilada por Lino Trinidad Sanabria en Moñe’ẽrã Guaraníme (Colección Biblioteca Paraguaya de Antropología, CEADUC – Universidad Católica, edición bilingüe guaraní-castellano).


2. Ka’i ha Jakare (El mono y el yacaré)

Ka'i el mono cruza el río sobre el jakare vanidoso - fábula paraguaya

Si hay un personaje que domina las fábulas paraguayas, es el ka’i: el mono chico, vivo, tramposo y absolutamente sin escrúpulos. Este es su clásico más contado.

El ka’i está acorralado a la orilla del río por un jaguareté y tiene que cruzar sí o sí. El problema es que del otro lado está el jakare, que tampoco es precisamente un amigo.

Entonces el mono hace lo único que sabe hacer: hablar. Le cuenta al yacaré que sus hermanas están enamoradas de él, que andan suspirando por su boquita chica y su piel suavecita.

El jakare, hinchado como sapo, se ofrece él mismo a cruzarlo. Del otro lado, el mono salta a tierra firme y sale disparado al monte, dejando al yacaré esperando a las cuñadas que nunca existieron.

Moraleja: la astucia le gana a la fuerza bruta. Y la vanidad puede cegar hasta al más peligroso.

Fuente: el ciclo del ka’i está recopilado por Feliciano Acosta en Ka’i rekovekue (La vida de Ka’i, 1994), con traducción al castellano de Natalia Krivoshein de Canese. El trabajo les valió a ambos la distinción de «Personaje del año 1994».


3. Ka’i ha chipera (El mono y la vendedora de chipa)

Ka'i robando chipa a chipera paraguaya en camino ruralEsta es, sin discusión, la más paraguaya de todas. Y la más desagradable, también.

El ka’i está cansado y con hambre. Se sube a un árbol y se queda esperando pacientemente sobre el camino. Cuando pasa por abajo una señora con su canasto de chipa, se manda en picada, mete la mano y se come las chipas todavía calientes.

Pero no se conforma con eso. Antes de saltar de vuelta a la rama, le deja un regalito en el canasto y desaparece entre las hojas.

La chipera no se dio cuenta de nada. Siguió su camino contenta, ofreciendo su mercadería. Hasta que encontró un cliente interesado, metió la mano en el canasto delante de él… y tocó lo que había dejado el mono.

La pobre casi revienta de la rabia.

Moraleja: más que enseñanza moral, este es humor puro paraguayo. Aunque si querés buscarle una: nunca vendas nada sin revisar primero la mercadería.

Fuente: Ka’i rekovekue, de Feliciano Acosta, traducción de Natalia Krivoshein de Canese (Editorial Servilibro).


4. Los casos de Perurimá, el pícaro nacional

Perurimá engaña a los diablos con cuernos de vaca en la Puerta del Infierno

Perurimá no es un animal: es el gran personaje de la picaresca paraguaya. Descendiente lejano del Pedro de Urdemalas español, pero completamente paraguayizado — habla en guaraní, es campesino, come lo que comemos y se viste como nosotros.

Lo que lo hace querido es contra quién dirige sus trampas: el juez, el gobernador, el cura. Los poderosos. Por eso el pueblo lo perdona, aunque sea un embustero de manual.

El mejor de sus casos es el de su muerte. Perurimá se muere y se va derecho al cielo, donde el Maestro lo recibe con la mala noticia de que ese no es su lugar. Perurimá insiste en que tampoco lo quieren en el infierno; el Maestro no le cree y decide ir a comprobarlo personalmente, llevándolo con él.

Lo que el Maestro no sabe es que Perurimá se guardó a escondidas un par de cuernos de vaca retorcidos. Al llegar al infierno, se los levanta por detrás de la cabeza del Maestro. Los diablos ven esos cuernos enormes acercándose, se aterran y salen corriendo para todos lados.

—Viste, Maestro —le dice Perurimá—, no me quieren acá, así como vos tampoco me querés. ¿Qué voy a hacer?

Terminó pagando sus pecados contando granos de arena a la orilla del mar.

Moraleja: Perurimá no viene con moraleja. Viene con la idea de que el más humilde puede ganarle al más poderoso usando la única herramienta que tiene, que es la viveza.

Fuentes: Perurima rekovekue (Aventuras de Perurimá), recopilación de Miguelángel Meza y Domingo Aguilera, versión al español de Carlos Villagra Marsal. También aparece en Tetãgua remimombe’u (Cuentos populares paraguayos), de Krivoshein de Canese, Martínez Gamba y Acosta.


5. El takuare’ẽ que no crecía

Campesino triste con caña de azúcar que no crece y anciano sabio le aconseja

Un hombre planta caña de azúcar. Brota bien, pero no crece. Ahí nomás empiezan los consejos.

Pasa una viejita y le dice que mate un mono y riegue la plantación con su sangre. Lo hace. No pasa nada.

Después pasa un muchacho fuerte y le asegura que la fórmula es matar un yaguareté. El hombre mata dos, riega bien todo el cañaveral con la sangre. Tampoco pasa nada.

Al final aparece un viejito harapiento, medio roto, de esos a los que uno normalmente ni mira. Ve al dueño triste y le pregunta qué le pasa. Cuando se entera, le dice tranquilo: no te preocupes, hijo mío. Los otros se equivocaron con el remedio.

Y le da el consejo que sí funciona.

Moraleja: el saber no siempre viene envuelto en apariencia. A veces el que menos parece es el único que sabe.

Fuente: Mombe’ugua’u — Colección de mitos, fábulas y leyendas paraguayas, de Feliciano Acosta y Natalia Krivoshein de Canese (1999, Editorial Servilibro, edición bilingüe).


De yapa: Pychãi, el otro pícaro

Menos famoso que Perurimá pero igual de nuestro: el pychãi es el pobre pícaro que anda con los pies llenos de niguas. Tiene su propia saga, escrita en verso por Carlos Martínez Gamba en tres poemarios (Pychãichi, 1970; Pychãichi rembihasakue, 1980; y Pychãi Marandeko, 1991).


⚠️ Un consejo antes de que copies cualquier cosa

Si estás buscando fábulas en guaraní para una tarea o para dar clase, tené cuidado con lo que encontrás dando vueltas por internet. Hay varias circulando en sitios de tareas escolares que no figuran en ninguna recopilación seria: guaraní armado a las apuradas, tramas copiadas de fábulas europeas y ninguna fuente citada.

No es que estén «prohibidas», pero si el objetivo es conocer la tradición oral paraguaya de verdad, conviene ir a las recopilaciones que sí tienen respaldo. Todas las de esta lista lo tienen.


¿Dónde leerlas completas?

Estas versiones son resúmenes contados con nuestras palabras. Si querés los textos originales en guaraní, con su traducción, buscá:

  • Mombe’ugua’u — Feliciano Acosta y Natalia Krivoshein de Canese (Servilibro)
  • Ka’i rekovekue — Feliciano Acosta, trad. Krivoshein de Canese
  • Moñe’ẽrã Guaraníme — Lino Trinidad Sanabria (CEADUC)
  • Perurima rekovekue — Meza y Aguilera, versión al español de Villagra Marsal
  • Tetãgua remimombe’u — Krivoshein de Canese, Martínez Gamba y Acosta

También existe ArandukApp, una aplicación de la Secretaría de Políticas Lingüísticas con audios de cuentos, mitos y fábulas en guaraní, leídos por los propios autores. Ideal si querés escucharlos en vez de leerlos.

Entrada anterior
Los tipos de políticos paraguayos más frecuentes (y el que ya no está)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar