Macatero

Macatero” o “macatera” se denomina en Paraguay a las personas que se dedican a la venta ambulante ofreciendo diversos tipos de productos que pueden ir desde ropas hasta artefactos eléctrónicos.
Si bien en todas partes hay vendedores ambulantes, es en el interior del país donde son más conocidos como “macateros”. También es usual escuchar qué tal persona “se dedica al macate”.
Pero ni “macatero”, ni “macate” aparecen como palabras reconocidas por la Academia Española (RAE). En el sitio diccionariolibre.com se consigna que macatero es la “persona que se dedica a la venta ambulante”.
Los macateros recorren los pueblos y ciudades, antiguamente a pie o a caballo pero últimamente todos andan en motos, camionetas e incluso en camiones, llevando infinidad de productos.
Una práctica tradicional es que muchos macateros venden en cuotas, de modo que regularmente hacen sus recorridos para cobrar y colocar más productos al mismo tiempo.
Los cobros se realizan generalmente de forma semanal, quincenal o mensual. A esto se llama “estilo coreano” o “sistema coreano” por ser estos ciudadanos asiáticos los que popularizaron las ventas a crédito en Paraguay.
Los coreanos recorrían los barrios ofreciendo prendas en cómodas cuotitas sin mayores exigencias de garantes, ni referencias, ni documentos. Toda una innovación en el rubro del macate.
Pero, como es de suponer, estos créditos que se daban solo teniendo en cuenta la cara del cliente tenían sus complicaciones. De ahí que naciera la famosa expresión “murió campera”, como síntesis popular de la morosidad criolla.
Una ciudad conocida por la gran cantidad de macateros es Carapegua, en el departamento de Paraguarí. Sus pobladores se dedican masivamente a la producción y venta de hamacas y frazadas de poyvi, entre otras prendas artesanales.
Es fama que los carapegueños convirtieron el día lunes en festivo para descansar debido a que los fines de semana se dedican a pleno a visitar a sus clientes: pues sábados y domingos son los días que más pueden encontrarlos para cobrar.
El “macate” en su acepción paraguaya sería una derivación de la palabra Mascate o Mascat, capital de Omán, según refiere el escritor Andrés Colmán Gutierrez, en un artículo en el l diario Última Hora.
A inicios del siglo 20, muchos extranjeros que llegaban al Paraguay se dedicaban al comercio ambulante y eran principalmente árabes.
Alguode ellos se hicieron muy conocidos y provenían de Mascate; es decir, eran los “mascateros”
De allí, entonces- con el tiempo “distorsión del gentilicio habría resultado en que se aplique el nombre a todos los que se dedican a vender casa por casa”, deduce Colmán Gutierrez.

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