Los mejores ñe’enga sobre el amor, los celos, eré eréa

Los ñe’enga son los refranes populares, en guaraní o jopara, que reflejan el modo de pensar, hablar y actuar del paraguayo. Son sentencias que resumen de manera ingeniosa la sabiduría del pueblo. En este artículo se refieren a las distintas facetas de las relaciones de pareja. El compilador nos presenta su lista de los mejores ñe’enga aunque de forma totalmente arbitraria, algunos son tie’ỹ ; otros no tanto. 

1- Hasyve amancebado momendágui.

Más difícil que hacerle casar al que vive en concubinato. Este tipo de relación -tan difundida en nuestro país- también se llama comúnmente «ñemenda Paraguay» (boda al estilo Paraguay).

2- Ijargelve ryguasukurúgui, he’i aipo iména ka’uva.

El ñe’enga se traduce como: es más desagradable que una gallina clueca, diría la que tiene un marido borracho. Una desgracia muy frecuente.

3- Ména celoso ha jagua ruguái koli ndahorykuaái.

El marido celoso y el perro sin cola no pueden mostrar alegría. Es uno de los mejores ñe’enga, así como también el más duro. Otro similar dice: «Ména celoso ndaha’éi gente» (el marido celoso no es gente).

4- Tuja ha jagua kapon tuguái roryntema oike.

El perro castrado y el viejo ya solo pueden mover la cola. Como suele ocurrir, este refrán parece contradecir al anterior. 

5- Rubia ha avión ndaha’ei voi mboriahupe ğuarã.

La rubia y el avión no son luego para el pobre. Este es uo de los pocos ñe’enga que sale en defensa de las rubias que en general son muy maltratadas por el refranero paraguayo.

6- Morocha ha caramelo ipirekue jepe he’ê.

La morocha, al igual que el caramelo, es dulce hasta el envoltorio (la piel, en el caso de la mujer). Este justamente es una de las tantas frases paraguayas que abiertamente admiran a las morenas en desmedro de las rubias.

7- Avy’a ha ndavy’ái avei, he’i iména manóva.

Estoy feliz y triste a la vez, dice la mujer que acaba de perder al marido. Esas sí que son disyuntivas. ¡Haijue!

8- Sapy’aite guarâ, he’i aipo iména sa’yjúva.

Esto es para un ratito, dice la que tiene un marido desnutrido. La frase se usa para referirse a algo que no va a durar mucho, explica nuestro lector Miguel Gustavo Lezcano.

9- Ta’u poramandi, he’i hembireko saitéva.

Ya voy a aprovechar para comer bien, dice el que tiene una esposa escurridiza cuando esporádicamente puede acceder a los encantos de ella. Comer está puesto en doble sentido, claro.

NO TODOS LOS ÑE’ENGA SON MACHISTAS: Mirá estos 10 refranes paraguayos sobre las mujeres

10- Amor recaído ha locro ka’arúgui nderejedescuidáva’erâi.

No hay que descuidarse del amor recaído ni del locro atardecido. El primero te puede hacer cualquier macanada y el segundo es intoxicación casi segura.

11- Sencillo pero emotivo, he’i mboriahu casamiento hápe oho vaekue.

Sencillo, pero emotivo, dice aquel que fue a una boda de pobres. Esto se entiende mejor si tenemos en cuenta la frase 1 de arriba.

12- Kuña karape ha pelota de goma, arriero rováre mante opóva’erã.

La mujer bajita y la pelota de goma, con seguridad te van a saltar a la cara. El ñe’enga  resalta la fama de bravas que tienen las chicas de no tan alta estatura. «Kuñakarapéi nderejedescuidái vaerâ» (no te descuides de la mujer bajita), es otra advertencia habitual.

13- Ou jey vaerâ, he’i iména soguéva.

Ya va a volver seguro, dice la que tiene marido seco. Esto es lo que podemos llamar pura confianza.

14- Pacienciaitépe, he’i iména tujáva.

Con mucha paciencia, diría la que tiene marido viejo. Esas difíciles situaciones que deparan la intimidad. Anga na.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Las 8 expresiones más curiosas del Paraguay

15- Orrendiguinte ndopái, he’i iména pirúva.

Solo por rendidor no se acaba, dice la que tiene un marido flaco. Capaz los muy delgaditos tienen lo suyo. («Oreko la orekóa», diría el locutor Rodas Vil).

16- Iladopa voi, he’i hembireko kyráva.

Todo tiene su lado, dice el que tiene una esposa gorda. Dijo Viktor Emil Frankl: «El hombre es un ser que puede acostumbrarse a lo que sea».

17- Chepo gana la vieja, he’i hesa rurúva.

Me ganó de mano la vieja, dice el que tiene moretones en los ojos. No es tan usual la escena del hombre que es víctima de violencia doméstica, pero también sucede.

18- Arriero ñemongeta ha jagua ñembojaru je’upe mante opa vaera.

La conversación de hombres y el juego entre perros solo puede terminar en sexo. Quiere suceder. Es como la llamada Ley de Godwin, pero aplicada al Paraguay. Mike Godwin diijo en 1990 que si una conversación se alarga en las redes aumenta fuertemente la posibilidad de que se mencione a Hitler o a los Nazis.

19- Heve voingo tembireko ajenogui.

Mas rica que esposa de otro, es lo que proclama este ñe’enga muy popular. Las mujeres también dieron vuelta esta misma frase, solamente cambiando la palabra tembireko y sustituyendolo por ména. ¡Diablos!

20- Sombrero ha paladar, ipyahu ajánte ndestorba; upéi nemongaru.

El cuerno y los dientes postizos solo molestan al principio; después sirven para comer. Crueldad pura, nde bárbaro.

21- Icelosave Delfina Servín-gui. 

Delfina Servín es la que mata a su pareja Mateo Gamarra a quien pilló bailando con una tal Emilia Ortiz, según el famoso compuesto. Un dicho similar afirma: «icelosave Ña Tóragui», en alusión a la mamá, con fama de muy dominante, de un famoso exfutbolista.

22- Opa la plata ha opa la amor.

Se termina el dinero y se acaba el amor. Es una creencia muy extendida. La frase es tan universal que tiene su equivalente en el refrán clásico castellano: Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor escapa por la ventana.

23- Che ambyaku ha otro okay’u.

Yo caliento y otro toma el mate. Es una suerte algo siniestra: A uno le toca la tarea de calentar (el agua por ejemplo) pero otro toma el mate. La expresión tiene un sentido sexual bastante claro.

24- Kuarahy ha mboriahu ñañandu’ỹre ñande rapy.

El sol es como el amor: nos quema sin que nos demos cuenta. La cruda realidad de los sentimientos reflejada en este refrán paraguayo.

25- Mboriahu menda ha jagua ñuguâiti ñorairôpe opa va’erâ.

Boda entre pobres y encuentro de perros siempre terminan en pelea, según este dicho popular paraguayo.

26- Arriero celoso rembiapo: cada año voi ombo hyeguasu hembirekópe.

Lo que hace el hombre celoso: cada año embaraza a su esposa.

27- Japyta upéicha, he’i ojegusta ramóva.

Quedamos así, dicen los novios novatos. Es un ñe’enga muy usado.

28- Pyhare jeýma, he’i iména asunto guasúva.

Ya es de noche otra vez, dice la que tiene un marido con miembro desproporcionado. No obstante, mientras este ñe’enga advierte contra dicha extremidad sobredimensionada, hay otro que proclama lo contrario: Mbói ha kuña nda’ijahy’o pa’âiva (la mujer y la víbora no se atragantan).

29- Kuña celosa ha bateria vai oimehápe nemotî.

La mujer celosa y la batería (o acumulador) de mala calidad te hacen pasar vergüenza en cualquier lugar.

30- Por las dudas, he’i ména celoso.

El marido celoso dirá: «Por las dudas…»

31- Kuña argel no es para arriero inútil.

La mujer desagradable no es para un hombre inútil. Este ñe’enga tiene varias versiones. Otro dice: «kuña guapa no es para arriero inútil» (la mujer hacendosa no es para un hombre inútil).

32- Kuña oguereko 32 arte. Pe 33 ha, he’ine ndéve: che rohejáta

La mujer tiene 32 artes. Su arte número 33 consiste en decir: «Yo te voy a dejar».

33- Kuña ha arco eha’ânte va’erâ.

La mujer y el arco, tenés que intentar nomás. Es la polémica práctica machista del famoso tanteo libre

34- Arriero chúko ha kyse cocina kuña pópe mante opava’era â.

El hombre vanidoso y el cuchillo de cocina siempre terminan en manos de una mujer. Otros ñe’enga similares dicen: «Arriero chúko oparei alcanforcha» (el hombre envanecido se acaba fácilmente como el alcanfor); «Camion tujakue ha kuña paranada arriero chuko rundi-ha» (el camión viejo y la mujer no muy hacendosa terminan fundiendo al arriero orgulloso).

35-Ndaipóri kuña vai, arriero soguénte la oîva.

No existe mujer fea, solo hay hombre pelado. Este ñe’enga tiene varias versiones. Por ejemplo: «ndaipori kuña vai, sino arriero delicádonte» (no existe mujer fea, solo hay hombres delicados); ndaipóri kuña vai ha plata vai (no existe la mujer fea, ni el dinero feo).

36- Kuña ha asado ikyra va’erâ he haguâ.

La mujer y el asado deben tener gordura para que tengan sabor.

37- Kuña ha tata naiko’êinte.

La mujer y la brasa no amanecen nomás. En el caso de la mujer, frecuentemente eran llevadas en rapto. Por eso simplemente no amanecían en la casa familiar, tal como pasa con el fuego.

38- Omendáva ojopoise ha omenda’ỹvakatu omendase.

El que está casado quiere separarse y el soltero quiere casarse. La eterna contradicción.

39- El amor no tiene freno, he’i omenda jo’áva.

El amor no tiene freno, dice el que se casó dos veces.

40- Arriero piru ha palito integral  ni mantecare ndahéi.

El hombre flaco y el palito integral no son sabrosos ni si le ponés manteca.

41- Arriero igauchoitéva isombrero mante va’erâ.

El hombre que se hace del don Juan sin falta tiene cuernos, según este conocido ñe’enga.

ADEMÁS TE PUEDE INTERESAR: Los 21 tipos de políticos más comunes en Paraguay

Entrada anterior
108 y un quemado: El origen de la implacable persecución a homosexuales en Paraguay
Entrada siguiente
13 Tuyutî: Para entender la batalla de Nanawa en el impactante relato de Emiliano

1 Comentario. Dejar nuevo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú